A veces los cambios se producen por sí solos, otras veces los provocamos nosotros intencionalmente y en ocasiones suceden a nivel social y/o temporal por temas generacionales, tecnológicos, climáticos, etc.

 

 

Lo importante es adaptarse para no extinguirse por el camino como le pasó a los dinosaurios por ejemplo y muchas otras especies que ya no están.

 

Con respecto a nuestro entorno es difícil comprender un cambio elegido sin ser juzgado, observado y criticado, no entiendo porque los seres humanos tenemos esa mala costumbre de juzgar las decisiones de los demás sin saber que va a pasar en el futuro augurando lo peor, en lugar de animar a la persona que se está atreviendo a un nuevo reto en su vida. Si algo han hecho bien mis padres, es darme libertad de elección y apoyarme en el camino, ya que muchas veces la familia nos condiciona para ser lo que somos a pesar de renunciar a nuestros sueños…

 

 

El que elige cambiar es muy valiente, mientras que el juez se resguarda en la sombra de la crítica por no atreverse. Es que el egoísmo es tan grande que no todos pueden asimilar los cambios, está implícita la adaptación a una nueva situación  a la que se resisten porque quieren seguir en la comodidad de la rutina. No podemos seguir conformando a los demás y padecer sus caprichos mientras nos sentimos culpables o señalados, tenemos que perseguir nuestros sueños y continuar creyendo en nosotros…

 

 

“Quizá el único camino para alcanzar la paz interior sea desaprender en vez de aprender”…

Walter Riso

 

Daiam I.

11/06/2021